3/07/2008

Exposición


Desde el año 1952 que el Quebrantahuesos no se presentaba en la calle. En febrero y parte de marzo 2008, la obra "El Quebrantahuesos Recargado" se instala en la vereda del Diario La Nación, en el sector cívico más importante de Chile. Cincuenta y seis años han pasado, y esta obra aún despierta interés en la gente que, a pesar del aceleramiento urbano, se detiene a leer este periódico del absurdo.

10/02/2007

Presentación


En este blog se encontrarán por ahora, con un respetuoso intento de revivir “El Quebrantahuesos” (aquel diario mural hecho con recortes de prensa, que el año 1952 llevaron a cabo; Nicanor Parra; Alejandro Jodorowsky y Enrique Lihn; entre otros). Incluso se mantienen los elementos técnicos propios de su concepción: recortes de prensa, tijeras, pegamento, cartón (no existen fusiones computacionales).

Complejo ha resultado hacer pública esta obra. Un poeta (o mejor dicho, antipoeta) con mucho conocimiento de causa me lo anticipó: “No será fácil, don Mauricio, mostrar este tipo de trabajo”. Y así no más ha sido. Entonces consideré algo que por lo general desecho: el ciber espacio. Aunque todavía encuentro un tanto gélida la relación, humano/internet. Pero accedí, arrimándome a la libertad de movimiento y de expresión, que se alcanza en este orbe.


Así que, este es el susodicho.

Tus críticas, aportes o comentarios, serán bienvenidos

Mauricio Huenún
maurohf3@hotmail.com
8 - 573 99 97

9/27/2007

Un poco de Historia


El 23 de abril del año 1952, aparece publicado en “Las Ultimas Noticias” un infrecuente titular: “Broma periodística hace reír a Santiago”. Se trata de la primera salida en escena del “Quebrantahuesos”, diario mural tipo collage fabricado con fusiones de encabezados de diarios y revistas. Su ideólogo, Nicanor Parra, y el resto de los delirantes creadores que acompañaron al anti-poeta en esta obra (Jorge Berti, Roberto Humeres, Alejandro Jodorowsky, Enrique Lihn, Luís Oyarzún, Jorge Sanhueza), juegan al absurdo, disparan y se mofan de, y con, los noticieros que a diario circulan por la prensa escrita.

Este inusual diario mural se instaló por primera vez en el Rincón del Naturista (calle Ahumada), y frente a los tribunales de justicia (calle Bandera), lejos de las galerías de arte y accesible al transeúnte común y corriente. “Vitrina de energúmenos” denominó Enrique Lihn a esta aventura literaria y visual, “la obra precursora del arte conceptual en Chile” dictaminaron no pocos críticos literarios y de arte de la época. (muestra del “Quebrantahuesos” del 52 en la sección 4 de este blog) .

La simpleza material y técnica utilizada en el “Quebrantahuesos” (recortes, tijera, pegamento, cartulina) contrasta con el aspecto crítico –relativamente disfrazado- de su mensaje. En efecto: manipular, modificar y –de algún modo- subyugar la información otorgada por los medios de comunicación en papel, implica entregar de vuelta a los lectores, una noticia absurda que contraría al comunicado oficial, emanado y escuchado por las partes involucradas en esta mecánica cadena. Como lectores, nuestros sentidos se han habituado a la noticia obsecuente que habla –de forma obvia- de aquello que parece ocurrir en el quehacer social, político y de espectáculos. Agréguesele a esto, la cantidad de información trivial que estamos dispuestos a leer, a tal punto que la diferencia entre comentario y noticia, parece diluirse inadvertidamente.

El “Quebrantahuesos” entonces, introduce su satírica nariz en aquellos asuntos de la comunicación, que es preferible que desde ciertos aspectos -o más bien intereses- se mantengan estáticos. Por lo mismo, aquel “Misterioso concurso de poesía para envenenar a la República” (parte del noticiero del “Quebrantahuesos” año 1952) adquiere forma y sentido en toda su disposición poética y visual.

Un grupo de académicos pertenecientes al Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad de Chile, publicaron el año 1975, en la única edición de la revista “Manuscritos”, un análisis crítico (artístico – literario) y una amplia muestra de los primeros “Quebrantahuesos” confeccionados por Nicanor Parra y sus pares poetas. La Universidad de Chile (en aquel entonces intervenida militarmente) prohíbe la circulación de la revista, y casi todos los ejemplares son confinados a una bodega bajo llave. Hoy "Manuscritos", considerada una revista de culto, se encuentra ocasionalmente en antiguas librerías o puestos del persa Bio Bio.